Mantener una rutina saludable con horarios establecidos, informarse desde fuentes confiables y generar un plan de acción claro y sencillo en caso de que algún miembro de la familia contraiga Covid-19, son algunas de las recomendaciones de los expertos para las personas con discapacidad.


La directora ejecutiva de Fundación Descúbreme, Carola Rubia, destacó que, como parte de su labor de promover la inclusión integral de las personas con discapacidad cognitiva en todos los ámbitos del desarrollo humano, “hemos desarrollado una guía con una serie de recomendaciones de apoyo que permitan disminuir los niveles de estrés, ansiedad o miedo en esta población, al tiempo que se fortalezcan los vínculos entre quienes están en cuarentena obligatoria o preventiva y la comunidad en la que se insertan”.
Agregó además que las personas con discapacidad pueden experimentar, en mayor medida que el resto de la población, las consecuencias derivadas de esta pandemia en los diferentes ámbitos de sus vidas. “Si bien son un grupo de riesgo de contraer COVID 19, esto se debería a la existencia de patologías base; que además se han visto afectados por la interrupción de servicios de apoyo y la falta de información en formatos accesibles, lo que les genera un día a día más complicado”, destacó.
Recomendaciones de Autocuidado y Bienestar
La “Guía de autocuidado y bienestar para personas con discapacidad cognitiva y sus familias durante el brote de COVID-19” está disponible de manera gratuita en el siguiente vínculo. Algunas de las recomendaciones contenidas en este documento abordan los siguientes temas:
- Para evitar la sobreexposición a la información que en algunos casos puede ser confusa o contradictoria, se sugiere buscar información de fuentes confiables como la Organización Mundial de la Salud, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), el Ministerio de Salud de Chile, Chile Atiende y diferentes municipalidades a lo largo del país.
- Mantener una rutina saludable y segura. Los quiebres de hábitos diarios pueden incrementar los niveles de ansiedad y estrés de las personas con discapacidad; por lo que es necesario establecer horarios de estudio, trabajo y ocio. Asimismo, considerar tiempo para hacer ejercicio (salir a caminar con el salvoconducto correspondiente) o realizar tareas en la casa.
- Es fundamental prestar atención al cumplimiento de los tiempos de descanso y de sueño adecuado para cada persona, manteniendo los horarios de acostarse y levantarse.
- Se recomienda además generar un plan sobre cómo actuar si algún integrante de la familia presenta síntomas de COVID-19 o necesita realizar cuarentena individual preventiva. Para ello, es importante conversarlas con un lenguaje claro y sencillo para que todos entiendan los cuidados que se deberán tener.
- Es importante considerar que la cuarentena y el distanciamiento social puede generar irritabilidad, ansiedad, tristeza y aburrimiento. En el caso de las personas con discapacidad, pueden requerir más apoyo para lograr un nivel óptimo de bienestar en estas circunstancias. El primer paso es identificar las preocupaciones asociadas a la pandemia. Es importante no juzgar lo que la otra persona experimenta, sino que escuchar y contrastar estos miedos con hechos y recomendaciones de fuentes confiables. Otro elemento es que las personas con discapacidad cognitiva pueden necesitar más tiempo para expresar sus emociones, por lo que es necesario adaptarse a sus ritmos. También, es clave entregar consejos y contención con un lenguaje claro y sencillo, repitiendo el mensaje si es preciso.
- El cumplimiento de la cuarentena y del distanciamiento social no tienen por qué implicar dejar de estar en contacto con amigos y familiares. Se pueden usar distintas aplicaciones para teléfonos móviles y computadores para mantener el contacto virtual, que permiten fortalecer estos vínculos pese a la distancia. Por ejemplo, se pueden hacer videollamadas grupales para celebrar cumpleaños o simplemente para estar en contacto con otros seres queridos.
El caso español


La especialista agregó que “un número importante de personas con discapacidad intelectual o de desarrollo están viviendo en estos momentos en situaciones de confinamiento en sus domicilios. Esta situación excepcional, supone un importante desafío para su bienestar emocional. En España muchas familias y personas con discapacidad han podido sobrellevar esta situación porque cuentan con una importante red de apoyo y con suficientes recursos; pero hay otras que han necesitado un apoyo extra para adaptarse al escenario actual”.
Muñoz señaló que algunas organizaciones se han reorganizado y generado sistemas de apoyos centrados en las necesidades de las familias y las personas con discapacidad intelectual. “Se están desarrollando diferentes tipos de apoyos que están siendo fundamentales para el bienestar de este grupo social. Los sistemas de apoyos personalizados deben tener la capacidad de reorganizarse de forma flexible y creativa, adaptarse a esta realidad tan compleja comprendiendo lo que cada persona y familia necesita y, al mismo tiempo, lo que cada persona y familia puede ofrecer a otras personas”, enfatizó.









