En los últimos dos años las aplicaciones financieras crecieron un 2000% con respecto al 2019. ¿Qué significa esto? Que de las 45,9 millones de transacciones realizadas, 13,9 millones se hicieron a través de aplicaciones para pagos virtuales.
Esto sólo podía dar como resultado un avance acelerado y desmedido. La necesidad de talento humano que comprenda estos sistemas y hable el idioma de la programación de aplicaciones supera en demanda; muy por encima de la oferta existente. En palabras sencillas, hay muchos puestos de trabajo y pocos profesionales para cubrirlos.
Nadie está exento de usar las billeteras digitales, por su facilidad de acceder a ellas y el abanico de posibilidades que ofrecen. Pero muy poco se piensa en todo el trabajo que hay tras su creación y mantenimiento.
Oferta y demanda laboral
La necesidad de profesionales en el área de las aplicaciones crece más rápido que la oferta. Es fácil de apreciar, sólo debes ir a tu store de aplicaciones y ver cuantas aplicaciones de pago en efectivo existen.
Por eso resulta todo un reto atraer a los expertos a las diferentes compañías que poseen vacantes, pues es una competencia constante en donde ofrecen los mejores beneficios según las posibilidades.
Todo esto sin contar que es a nivel global el desarrollo de las tecnologías en aplicaciones. Los conocedores se ven atraídos por compañías extranjeras. Prefieren vivir fuera o hacer home office por menos beneficios.
Por eso las empresas que crearon las billeteras virtuales, rediseñan sus estrategias de contratación para seducir a los profesionales que aún permanecen disponibles. Ofrecen contrataciones de jóvenes con poca experiencia y los capacitan, dándoles la oportunidad de crecer.
Ya explicamos que es mundial el boom de las aplicaciones tecnológicas que incursionan en la industria financiera, y a su vez los bancos quieren crecer en la industria tecnológica.
Mercado de conocimiento
Hay entre 400 y 500 puestos de trabajos en la industria tecnológica que no están siendo ocupados. Esto solo provoca que la responsabilidad recaiga en los trabajadores contratados, que pueden sentirse agobiados y explotados por la cantidad de responsabilidad. Así es como terminan decidiendo retirarse y trabajar en otro sitio.
Este factor genera una volatilidad en los trabajos dentro del mundo IT. Para desarrollar aplicaciones de pago, se precisan de ingenieros en sistemas, que estén al tanto de las tecnologías actuales. Por eso las universidades e institutos crean nuevas formaciones.
Ahora existen carreras más cortas hasta de 2 años que al igual que una carrera de grado que puede durar 5 años, brinda un foco en la rápida inserción a las empresas.
Crear intercambios profesionales y universitarios es una forma de ampliar y facilitar la demanda de profesionales y desarrolladores.
Las carreras cortas resultan atractivas para los jóvenes que no quieran empezar una vida universitaria, porque no desean pasar largos periodos de tiempo en las aulas. Sienten que el aprendizaje está en aplicar conocimientos a medida que los aprenden, esto en el caso de la inteligencia artificial.
El escenario es complejo, el funcionamiento de las tecnologías se apoya en que existan expertos en las áreas de IT. La pandemia mundial vivida, reveló que la tecnología acorta la distancia para estudiar, trabajar y conseguir productos y servicios. Por eso es necesario que las compañías y universidades, aseguren a profesionales conocimientos, capacitación y atractivos beneficios, que los haga querer trabajar y desarrollarse constantemente.









