Sustentabilidad

LEY DE BOLSAS PLÁSTICAS ¿ES REALMENTE BENEFICIOSA PARA EL MEDIO AMBIENTE Y EL BOLSILLO DE LOS USUARIOS?

  • El pasado 3 de febrero comenzó a regir la nueva normativa que prohíbe a los supermercados y grandes tiendas de retail regalar o comercializar este tipo de producto, incluso, algunas reutilizables. Dejando dudas sobre si realmente la medida tendrá el impacto positivo que se espera tanto a nivel medioambiental, como para el consumidor.

 

El domingo 3 de febrero comenzó la aplicación de la nueva Ley de Bolsas Pláticas que prohíbe a los supermercados y grandes tiendas de retail regalar o comercializar este tipo de producto. Ante esto, desde la Asociación de Bolsas Reutilizables declaran tener dudas sobre el impacto que generará la normativa en el medioambiente y el usuario. “Esta Ley no distingue si las bolsas que prohíbe son desechables de un solo uso o reutilizables. La tendencia mundial es regular o prohibir las bosas plásticas desechables. Chile sería el primer país del mundo en prohibir las bolsas reutilizables, a pesar de que las ordenanzas municipales que le dieron origen a la nueva ley regulaban las bolsas desechables de un solo uso”, aclaró Eliana Moreno, vocera de la asociación.

 

La Ley 21.100 de prohibición de bolsas plásticas, dado sus errores técnicos, está permitiendo las de papel en un extremo y las reutilizables 100 % vegetales en el otro (TNT Vegetal, Algodón u otras materias primas sin derivados del petróleo). Si bien las bolsas de papel aparentan ser económicas (entre $ 100 y $ 200), si se multiplican de acuerdo a la cantidad de veces en el año que uno compra, una familia tipo gastará más de $ 50.000 al año. En tanto, las nuevas bolsas de materias primas renovables pueden costar desde $ 1.000 hasta $ 5.000, dependiendo el tamaño y el material, por lo que es de alto costo a todo tipo de consumidores.

Teniendo en cuenta el costo que significará para los consumidores, desde la ABR apuntan a que la gente reutilice las bolsas y no tenga que comprarlas cada vez que vaya a supermercados o tiendas. “En el caso de que no haya llevado la suya, sea porque se le olvidó, necesita más bolsas de las que pensó o fue algo no planificado, las personas deberían tener acceso a una bolsa reutilizable, de buena calidad, entre $500 y $900 pesos como máximo, tal como se podía comprar hasta hace unos días. No como ahora que están por arriba de los $ 1.000 pesos, que son pequeñas y hay que comprar muchas, o por otro lado comprar las de papel, que sería finalmente fomentar lo desechable”, dijo la vocera.

Sobre lo mismo, en ABR enfatizan que “se prohibirán las bolsas reutilizables con materia prima plástica, siendo éstas la alternativa más sustentable y económica, ya que están pensadas para ser usadas en promedio más de 125 veces. Con las bolsas de TNT (tela no tejida) tradicional o PP (polipropileno) el impacto sería más beneficioso para el usuario, ya que, una bolsa tiene un costo promedio de $ 650, son lavables, reducen en gran cantidad las desechables, son reciclables al finalizar su vida y promueve el cambio hacia la reutilización para todo tipo de consumidor. Al año, sólo gastaríamos sólo $ 6.300”.

Así, a más de una semana de entrar en vigencia la normativa surgen dudas de ella, teniendo en cuenta que la propia ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, incentivó a la población al uso de bolsas reutilizables de todo tipo y afirmó que “la lucha es contra los plásticos de un solo uso”, pese a que la ley no lo especifica.

Moreno explicó que esta ley no está favoreciendo ni el cuidado de nuestros bosques ni la reducción del calentamiento global “porque para fabricar las bolsas desechables de papel se continuará la tala indiscriminada de árboles y la alta contaminación para producir reiteradamente un producto de un solo uso”.

Por último, la ABR se mantiene a la espera de la resolución de la Contraloría General de la República sobre la solicitud de unificación de criterio interpretativo de la Ley N° 21.100, presentada el año pasado. Con dicha instancia, se pretende que sea la Contraloría quien fije un criterio de interpretación a nivel nacional, y que en definitiva determine si, de acuerdo a la nueva legislación, las entregas a cualquier título de las bolsas reutilizables fabricadas a base de polímeros derivados del petróleo se encuentran permitidas o no.