

La propiedad intelectual en general se ha visto como un tema lejano, reservado para especialistas, sin embargo, proteger una invención, una marca o una creación no es un lujo ni un trámite burocrático, es una manera de dar valor a las ideas y de pavimentar el camino para que lleguen más lejos.
Así como ningún atleta sale a competir sin preparación, una innovación tampoco debería salir al mundo sin estrategia. La propiedad intelectual bien entendida no frena la creatividad, la fortalece.
Las ideas también necesitan cuidado, estructura y visión de futuro. Innovar es importante, pero saber proteger lo que se innova es crucial.
Fernanda Maldonado, gestora de innovación Know Hub Chile









