Un estudio publicado en colaboración con el WEF revela que solo el 4% de las grandes empresas manufactureras ha destinado capital para ejecutar sus planes de cero emisiones netas; América Latina tiene una oportunidad única para convertir esa brecha en ventaja competitiva
Tata Consultancy Services (TCS) y el Foro Económico Mundial (WEF) publicaron el reporte Decarbonizing Manufacturing and Supply Chains for Growth: Guide for C-suite Executives, un análisis que establece el caso empresarial para la descarbonización industrial, mostrando cómo puede mejorar la eficiencia, fortalecer la resiliencia y generar oportunidades de crecimiento y ventaja competitiva. Basado en perspectivas de la industria y casos reales, el reporte ofrece a los ejecutivos una ruta práctica para convertir la ambición de descarbonización en valor de negocio medible.
El estudio en cuatro claves
- La brecha entre ambición y acción: la economía verde ya supera los 5 billones de dólares anuales y crece al doble del ritmo de los ingresos convencionales. Sin embargo, aunque dos tercios de las mayores empresas cotizadas del mundo han adoptado metas de cero emisiones netas, solo el 8% cuenta con planes de descarbonización y apenas el 4% ha asignado capital de trabajo para ejecutarlos.
- Tres fuentes de valor empresarial: a partir de consultas con más de 50 líderes industriales, expertos académicos e innovadores de 13 sectores, el reporte identifica tres fuentes de valor derivadas de la descarbonización: ganancias en la línea base mediante eficiencia y reducción de costos, continuidad y resiliencia operativa, y crecimiento en nuevas oportunidades de negocio.
- Diez soluciones prácticas y un enfoque por etapas: el reporte compara 10 soluciones prácticas de descarbonización según su valor empresarial, potencial de reducción de emisiones y complejidad de implementación, ayudando a los ejecutivos a priorizar dónde actuar e invertir. El enfoque por etapas guía a los fabricantes desde victorias rápidas de eficiencia, pasando por la transición a energías renovables y limpias, hasta el liderazgo en cero emisiones netas y crecimiento resiliente.
- Resultados demostrados en la industria: seis casos reales demuestran cómo la descarbonización se traduce en valor empresarial concreto: la plataforma de ecodiseño de Foxconn Industrial Internet generó un retorno sobre la inversión del 107%; la fábrica de Beko en Eskişehir logró un aumento del 43% en capacidad de producción junto a una reducción del 17% en costos de transformación; y el 75% de los ingresos totales de Schneider Electric en 2025 provino de productos y servicios con beneficios ambientales demostrados.
“Muchos fabricantes aún enfrentan un dilema: cómo descarbonizar cadenas de valor industriales complejas sin sacrificar márgenes ni comprometer el crecimiento. Necesitamos replantear la descarbonización como una estrategia de creación de valor que fortalezca la eficiencia operativa, reduzca la exposición a riesgos energéticos y de suministro, y abra nuevas oportunidades de ingresos. Este reporte ofrece a los líderes una ruta práctica para navegar la complejidad de la implementación y convertir la ambición de descarbonización en resultados de negocio medibles”, señaló Anupam Singhal, presidente de la División de Manufactura de Tata Consultancy Services.
América Latina: entre la urgencia y la oportunidad
El contexto regional amplifica la relevancia del reporte. En México, la industria maquiladora y manufacturera genera el 26% de las emisiones de gases de efecto invernadero del país, según datos de KPMG México, al tiempo que el auge del nearshoring ha convertido a la manufactura en uno de los sectores de mayor crecimiento económico, intensificando la presión de clientes globales y cadenas de suministro internacionales que exigen estándares ESG cada vez más exigentes.
En Brasil, la Confederación Nacional de la Industria (CNI) estima que la transición industrial hacia una economía baja en carbono costará alrededor de 8.000 millones de dólares de aquí a 2050, con el cemento, el acero y el aluminio como los sectores de mayor consumo energético y mayor potencial de transformación. El país se ha comprometido a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 53% para 2030, aunque la CNI advierte que sin una señal de precio al carbono ese objetivo no se alcanzará.
En Colombia, el sector industrial concentra el 22% del consumo final de energía del país, pero solo el 31% de esa energía se utiliza de manera eficiente, de acuerdo con cifras del Departamento Nacional de Planeación (DNP). El gobierno colombiano aprobó recientemente su presupuesto de carbono 2026-2030 y avanza en proyectos de hidrógeno verde para descarbonizar industrias intensivas como el cemento y el acero, en alianza con el Banco Mundial.
En Chile, el sector minero, el corazón de la industria nacional, ya genera el 73,5% de su consumo eléctrico con fuentes limpias y proyecta llegar al 78,2% en 2026, según Cochilco. El país firmó en octubre de 2025 el Acuerdo para la Descarbonización de la Minería, que involucra a los ministerios de Economía, Minería, Energía y Medio Ambiente y a empresas como Codelco, Anglo American y BHP, con miras a la neutralidad de carbono en 2050 bajo la Ley Marco de Cambio Climático.








