Proyectos ganadores de los Fondos Concursables Científicos recibieron 4 millones de pesos cada uno, y están en proceso de implementación.
El programa Jóvenes Veterinarios -nacido en 2017 como una iniciativa pionera de Purina para apoyar a los futuros profesionales en su inserción laboral y fomentar el desarrollo científico- ha evolucionado hasta convertirse en un pilar fundamental para el progreso de la medicina veterinaria chilena, con los Fondos Concursables Científicos como uno de sus hitos.
Dirigidos a estudiantes, veterinarios y académicos de facultades veterinarias de todo el país, invitan a postular proyectos en diferentes categorías, como conducta y bienestar animal, mascotas y medioambiente, nutrición animal, y salud animal.
Uno de los ganadores se sitúa en la Región de Valparaíso, zona recurrentemente afectada por desastres naturales. Allí el médico veterinario Cristián Larrondo, académico de la Universidad de las Américas (UDLA), lidera la iniciativa “Creación de una unidad especializada en tratamiento y rehabilitación de perros y gatos quemados en la Región de Valparaíso”, la que busca establecer un programa de capacitación para docentes y alumnos, además del desarrollo de una guía estandarizada que permita una respuesta profesional y coordinada ante este tipo de emergencias. “Nuestra meta es transformar la respuesta ante la tragedia. Con este Fondo no sólo estamos equipando una unidad física, sino estableciendo un estándar de atención científica que permita a los futuros veterinarios actuar con precisión y protocolos de rehabilitación específicos para mascotas que han sufrido graves quemaduras”, explicó el profesional.
También resultó premiado el proyecto “Carne cultivada desde mioblastos bovinos”, innovación científica del médico veterinario Óscar Peralta que promete remecer la industria alimentaria animal, desde los laboratorios de la Universidad Católica de Chile. El especialista propuso “cultivar” carne a partir de mioblastos bovinos, investigación cuyo objetivo es desarrollar un sistema de cultivo libre de suero y optimizado para mioblastos bovinos, el cual permita alcanzar altos niveles de proliferación celular y reemplazar insumos de animales faenados en una formulación de un pellet comercial. “Estamos cultivando el futuro de la nutrición. Los mioblastos bovinos fetales diferenciados presentaron contenidos de aminoácidos totales, que aunque en baja cantidad, pueden ser un suplemento nutricional de alto valor para la formulación de alimento para mascotas”, señaló el doctor Peralta.
El acompañamiento histórico de Purina a las nuevas generaciones se manifiesta también en otro tipo de actividades, como prácticas profesionales y visitas académicas a la fábrica Purina en Teno. A cargo del programa Jóvenes Veterinarios está Daniela Ackermann, también veterinaria, quien destaca que “el futuro del bienestar animal depende de la calidad de los profesionales, y en Purina estamos muy orgullosos de apoyar proyectos que permiten el desarrollo de investigaciones lideradas por veterinarios chilenos, haciendo un aporte real a la sociedad”.










